Blogia
mariposasdelanoche

En Dosis

Croack

algunas noches te entierro
algunas mañanas te vuelvo a soñar
algunos errores
son deliciooosos
no le tengas miedo, nene,
a un sapo de otro pooooooooozoooooooooooo

Sintonía

El: ... treinta y uno de diciembre... último día del año... que lo parió...
Ella: mhm
El: ... dos mil cuatro... dos más cuatro seis...
Ella: ... seis y dos son ocho y ocho dieciseis y ocho veinticuatro y ocho treinta y dos...
Ella y El: ... ánima bendita me arrodillo en vos.

(Madrugada del 31, yendo por la ruta de la costa hacia Merlo)

Tiempos II

Escuchando The Scientist- Coldplay, un lunes de madrugada.

Que podría ser cualquier otro lunes. Pero faltan dos días para la Nochebuena, y eso lo hace especial. Cualquier cosa que suceda en estos días será especial.

Quisiera volver al comienzo, aunque sea por un rato. Dios dejame abrazar a esos hijos, tan chiquitos que cabían los cuatro y los cuatro éramos cinco y los cinco éramos uno. Permitímelo, aunque sea por un rato. Dejame ser Mamá Nöel, y encontrar una luz en el cielo para los ojos de Agostina “ahí viene bajando… lo ves?” Y sí, ella lo veía. Todos lo veían. Yo también lo veía.

Hoy sigo mirando el cielo.
Por eso me voy a un lugar donde sobran estrellas.

Niña, deja ya de joder con ...

Niña, deja  ya de joder con ... Cuento poquito porque todavía me duran los efectos de nuestra anticipada Nochebuena y Navidad, (sí, todo junto en una tarde). Aquí hubo asado, gente seria y no tanto, mi hija con sus amigas, mucho sol, pileta y champagne (mala combinación para mí). Desvastante.
Costó que me sacaran del agua. Resulta que le regalé a mi hija un sea-doo (una especie de submarinito), la niña me dijo uy que cope ma, pero prefirió sumergirse en un shopping y se fue.
Yo, fascinada con el aparatito... (hay fotos pero me da vergüenza), me sentía flipper... es tan terapéutico. Después jugué a embestir a todo aquel que se metiera en la pile. Hubo algunos lesionados. Ja!

Septillizos

Septillizos Eyyy esta mañana me llamó Vic. para contarme (todo emocionado) que Kali, nuestra diosa negra, estaba comenzando a parir. El teléfono sonaba a medida que nacían los kalitos (igualitos a su mamá). Fueron siete. Y yo gané la apuesta. Ahora, él y Nevenka andan corriendo detrás de la picha para que los amamante. Kali, mi amor, ¿a quién saliste tan rebelde?
Quisiera estar allí :(

Actualizando...
ÚLTIMO PARTE (recibido a las 20.23 hs)Kali goza de excelente salud y POR FIN se dignó a darle la teta a los kalitos. Chica loca.